miércoles, 15 de agosto de 2012

Dos grandes que se despiden en el Quito Fest

Hay bandas que se generan del anonimato, que salen de pronto sin tener un origen específico. Aquellas bandas que florecen como de un pantano, únicos en su ambiente y frágiles, pero siempre hermosos en su tiempo de vida. Este símil no es ni será suficiente para describir a dos bandas que este fin de semana, se despidieron de los escenarios dando un último concierto en el Quito Fest que se llevó a cabo del viernes 10 hasta el domingo 12 de Agosto. Cabe decir que era el décimo aniversario de este festival en el que participaron además diversas bandas locales e internacionales.

Sería injusto hablar de punk rock en Quito, porque no decir del país, sin mencionar al Retorno de Exxon Valdez, una banda formada en las zonas urbanas del norte de Quito a comienzos del año 1995. Sus primeras apariciones en público fueron en pequeñas reuniones y pijamas parties donde se mezclaba toda la energía y rabia contenida de sus miembros. Cargados con un bajo, guitarra, batería y un instrumento inusual para el punk rock hasta ese momento, el saxofón le daba el toque desordenado e histrionico a la banda que en palabras de su ejecutor Mario Gonzalés, “suena más a un pito de volqueta”. 

El Retorno grabó tres discos de estudio y uno en vivo, para que luego de su último disco “Temas para grandes ocasiones” en el año 2004, deciden disolver el grupo. Ocasionalmente se reunían para dar pequeños recitales pero nunca hubo nada oficial, por esa razón el publico quiteño y de otras ciudades en general siempre pedía que El Retorno vuelva. Y así sucedió hace un par de semanas cuando hicieron oficial su “No Retorno” prometiendo que darían dos conciertos, uno de ellos en el bar El Aguijón ubicado en Plaza Foch, y el otro (el ultimo) en el Quito Fest.

Retorno de Exxon Valdéz en El Aguijón

Sudakaya fue una banda que desde el inicio rompió esquemas. Se formaron en Ambato a comienzos del 2002 y al igual que el Retorno de Exxon Valdez ya contaban con un largo recorridos por los escenarios del país y en su caso especial por algunos otros del mundo. Sus letras siempre cargadas de contenido y sobre todas las cosas con una sonido bastante estilizado e hibrido, llegando a mezclar el reggae con el dub, el ska, el punk, la balada, el pop y arreglos y mezclas electrónicos que estuvieron a cargo de Xavier Muller quien también es guitarrista de Tanque, una banda de punk rock quiteño.

En el año 2003 editan independientemente el que seria su primer disco llamado Todo va bien, que les lleva a diferentes escenarios de todo el país, y en especialmente el Festival del día de la Música (2003, '04, '06 y '07), Quito Fest (2003, '04, '07) y el show de Los Tetas en Quito (2004). Años después lanzarían el E.P “Selekta Combinación”, con la colaboración de diferentes artistas.

En el año 2008 se concentran en la producción de su nuevo disco de larga duración “Terminal”. Este trabajo refleja la evolución de la banda que ha sabido capitalizar la experiencia, desarrollando un sonido universal, propio de una agrupación exigente consigo mismo y de nivel internacional.Y así se mantuvieron dando conciertos y giras por el país y varios países de Europa, hasta que hace dos semanas antes del Quito Fest, aparece un comunicado sobre su separación en su pagina oficial de Facebook, después de 10 años de trabajo musical, algo que hacía de este Quito Fest algo sumamente especial

La Despedida 
El Quito Fest de este año obviamente tendría algo especial, de eso no cabía la menor duda. Y eso lo sabían los integrantes del Retorno de Exxon Valdez, cuando comenzaron (aproximadamente a las 18h00) a tocar sus éxitos de años atrás que las personas aún sabían, coreaban y disfrutaban. La primer canción en tocar fue “La Canción de la Amiga del Esteban”, con un saxo que sonaba tan presuroso y desafinado como en su inicios en las pequeñas Tocadas en Quito, cuenta Julian Rosero quien solía ir a los conciertos del Retorno desde sus inicios. “Sí, ellos nunca han sido grandes músicos, excepto su primer bajista Juan Fernando Muñoz, quien ahora toca con Tanque”.

Los ánimos subían de tono, y el vocalista, como en años iniciales bromeaba con el público. “Este parece uno de esas publicidades de vive las fiesta sin alcohol, hasta ahora estamos todos sobrios”. Inmediatamente después de eso tocaron “Borracho” y cambiaron el panorama por lo menos no literalmente hablando. 

Peque Mantilla vocalista del Retorno de Exxon Valdéz

Casi terminando su presentación, subieron al escenario a su antiguo bajista para que toque dos canciones de sus comienzos como banda. Para finalizar con “Que te vas” y “Mátenle al de la puerta”. 

Juan Fernando Muñoz primer bajista del Retorno de Exxon Valdez

Luego de tanta engeria, le dieron gracias a todos los que asistieron diciendo “Bueno, este ha sido el ultimo concierto del Retorno, gracias por venir y ser parte de se de este No Retorno”. El público quedó tan satisfecho del reportorio (de casi 22 canciones) y la energía puesta en el escenario que no pidieron más, solo vieron como sus héroes se despedían una vez más.


Los Sudakaya cerraron el día domingo y por ende el festival Quito Fest. Desde el comienzo se pudo notar un ambiente como de tristeza en los integrantes y el publico, al saber que este sería su ultimo concierto. Guanaco, vocalista de la banda, cantó como nunca antes. Con la plena convicción que debía dejarlo todo en el escenario. Repasaron todo su recorrido musical y sus tres discos, sin dejar suelta ninguna canción. Llegó el momento de tocar “Santita” y era evidente el quebrar en la voz del vocalista e inclusive se pudieron ver lagrimas en sus ojos. 

Después de esta canción, el mismo Guanaco dijo “bueno, esta es una fiesta, ya dejemos de estar tristes”, y comenzaron los primeros acordes de “Tropical Seco”, un tema bailable que mezcla el reggae y el Calipso, influencias típicas de la banda. “La verdad fue muy triste ver que se despedía Sudakaya, pero ya son 10 años que llevan juntos, supongo que ahora tienen familias y quieren estar más cerca de ellos” cuenta Iñaki Rueda, uno de los tantos fanáticos que presenciaron el concierto. 

Con un inmenso dolor y alegría a la vez, la banda comenzó a darle fin al concierto que duró más de lo esperado. Luego de despedirse de forma engañosa (ya que volvieron una última vez) tocaron su última canción que aún les quedaba en el repertorio “60 minutos de Dub”. Y esta vez la hicieron más larga de lo normal, tal vez como era obvio no querían que termine.

 60 Minutos de Dub

En palabras de Guanaco dijo lo ultimo que se escuchó en este Quito Fest. “Han sido 10 años que llevamos de banda, y ustedes han estado aquí con nosotros, unos han crecido, otros ya no están, algunos no han podido venir, pero lo importante es la buena vibra y la buena onda que siempre han puesto y pondrán cuando nosotros ya no estemos aquí, Gracias por todo”.


Después sonó el último acorde y así se dio por terminado el festival. Y no sólo eso sino también se termina un ciclo musical de dos bandas que aportaron por igual con diferentes formas y géneros a la construcción de una escena musical que no para de crear y reinventarse constantemente.

Por Luis Castro 

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