Joy/Division

Una banda de masas anónimas: Joy/division.

Niñosaurios piden ayuda a sus fans para terminar su nuevo disco

La Banda guayaquileña de Rock Alterativa Niñosaurios está terminando un Lp que tendrá gran parte de su material musical.

Una espera placentera en la Metrovia Guayaca

Un grupo de artistas reconocidos, formara parte de Música en la Metrovía, tales como Lucho Rueda, Antonio Vergara y la Humilde Orquesta.

Peace, love and Jefferson Airplane

Jefferson Airplane fue una banda de rock estadounidense de corte hippie de mediados de los años sesenta. Fueron pioneros en el movimiento psicodélico bajo el dominio del LSD.

Producciones nacionales en dura batalla

Para el ecuatoriano común la producción cinematográfica nacional es un mundo sin explorar , para los pocos que lo han consumido le ven mas aspectos negativos que positivos."

domingo, 26 de agosto de 2012

Fotógrafos en el Olvido



miércoles, 22 de agosto de 2012

Una mirada a lo desconocido, un rincón mágico de nunca acabar.

  photo
Manuel Morales a quien le gusta andar por las calles de Guayaquil hasta altas horas de la noche nos dice: Paseo por la calle, todo sigue igual, el mismo devenir de la existencia se refleja en el ir y venir incesante de las personas que se cuentan a miles, mientras intento buscar una expresión de personalidad en medio de tanta colectividad anónima.

Me pregunto dónde iran esas personas, en que estaran pensando, que objetivo tienen en mente, percibo el sinsentido de la indiferencia en sus ojos, unos ojos en los que no encuentro esa luz que en otras ocasiones los iluminaba y les daba vida.

A pesar de esta aparente inexpresividad algo me dicen esas miradas, algo que quizás no debo ni entender porque hay cosas que nos superan, hay situaciones en las que las palabras no atienden a revelar todo el misterio que nos depara una simple imágen.

En la más absoluta morada del vacio, reside la llave de entrada al misterio, porque este quizás no reside en la infinitud de los grandes hallazgos esperituales, sinó simplemente en la más sencilla y llana visión, en un insignificante y rutinario acontecimiento, que a pesar de su insignificancia desprende un poder de seducción y atracción sin límites conocidos.

 Sera tan cierto que cuando la mirada se mantiene por mas de tres segundos, con alguien del sexo opuesto, hay algo así como una «química» de atracción, algún estimulo, llamese extinción o cosas parecidas, esas que por segundos se vuelven agradables

Por: Antonio Muñoz Ramos 

Un Blog de mentes en constante destrucción


Llegué al blog Perropardo cuando recién inicice mi carrera de Comunicaión Social en la UCSG. Inmediatamente comencé a hacer amistad con gente de Literatura y Psicología, tuve la oportunidad de leer este blog y desde ahí no paré. 

El blog es manejado mayormente por ex alumnos de Literatura de la UCSG, así como amigos de ellos quienes a su vez son ex alumnos del ITAE. Los temas son diversos, poniendo como estandarte la ironía  y el humor negro que se va convirtiendo en un vórtex hacia la locura. No hay que perderse ni por un segundo de este gran blog.

El Transplantado

Por Eduardo Solá Franco 

Érase una vez, un hombre colmado de dones.
Pero él no se daba cuenta
Y gemía…
por aquello que le faltaba.
Era justamente aquello que no tenía que era lo esencial
para la paz de su espíritu
que es tan importante tener.

Le faltaba el silencio que él amaba,
la belleza en torno suyo; importante para elevar el alma a mejores regiones.
Le faltaba comprensión de aquellos que se decían ser de su familia
y eran indiferentes a todos sus esfuerzos.
Le faltaban cosas que él necesitaba como agua para el sediento
pero eso a los ojos de los otros no eran importantes, pues le decían…
“Tienes dinero, salud, no eres contrahecho”…y otras cosas, así…
Para los otros poseer es ya una virtud o casi.

Este pobre ser vivió muchos años, demasiados,
siempre esperando lo que no llegaba;
vivía inquieto, sabiendo además que algo vital no había sido nunca suyo
y todo en sus manos se convertía en trapos, papeluchos, oropeles,
nada de valor, y el vivir, se le antojaba no hacer nada y un hastío profundo.
A pesar de todo eso, a veces, tenía arranques espirituales
y la fe en el ser supremo, pero…
¿Por qué vivo aquí?
¿En este páramo para mis necesidades? se decía.
Este pobre ser vivió muchos años, demasiados.
Siempre esperando el momento de encontrarse en un amplio campo verde
con bosques y riachuelos y ovejas en la distancia
y montañas azules de un lado y mar del otro
y brisa tibia con una larguísimo atardecer
y silencio, excepto por algún lejanísimo piano tocando, ¿Schumann? ¿Chopin?

De todos modos una música que calmara sus anhelos.
No deseaba ya a nadie a su lado, sólo una nueva luna en el cielo azul
y el perfume de la tierra…

Un creador, un artista, se encontró en la ciudad en la cual a nadie importaba
lo que él hacía o podía seguir creando
y un día, dejó de hacer.
Se cruzó de brazos y contempló la pared de enfrente
hasta que la pintura comenzó a cuartearse
a caer en polvo.
Los ladrillos se hicieron tierra y a todo se lo tragó la noche.
¿La moraleja de la historia? No la hay.

Nuestras rutas son siempre jeroglíficos incomprensibles…


Eduardo Solá Franco: Un artista trasplantado

Auto-retrato de Eduardo Solá Franco 

Hablar de Solá Franco, es como hablar de un fantasma que se cree deambuló por las calles de Guayaquil, se cree escribió algunos libros, se cree presentó obras de teatro y se cree pintó muchos cuadros. La realidad es que en efecto así lo hizo, tan sólo que en esta ciudad y en este país que le es ingrato a muchas cosas, pero sobre todo al arte, no  se lo tomó en cuenta como el gran artista que fue.

Solá nació en Guayaquil el año de 1915, procedente de una familia acomodada, lo que le valió de ayuda para conocer más del ambiente artístico que venía del exterior, pero de la misma forma, su condición de “adinerado”, lo marginó del ambiente artístico local. La razón es simple, El Ecuador, como la mayoría de Latinoamérica en aquellos años(1920-1980), sentía una casi enfermiza fascinación por la izquierda política y el patriotismo, de tal forma que los sectores de izquierda, que tenían fuerte influencia en el arte, lo excluyeron por ser de “buena familia”. Este desacuerdo se hizo presente en una ocasión en la que Joaquín Gallegos Lara, reconocido escritor y político, mandó a que golpearan a Solá Franco por “afeminado”. Todo esto, hizo que Solá emprenda viajes al exterior constantemente, y se costeaba los gastos pintando cuadros, en su mayoría retratos, a las familias adineradas de las ciudades que visitaba.

Retrato realizado por trabajo 

Entre las ramas artísticas que Solá desempeñó, están la pintura como lo más reconocible. El teatro, como escritor y decorador de obras. Modista. Escritor publicado e incluso como cineasta.

Su obra pictórica tuvo mucho reconocimiento en el extranjero, llegando a exponer en París, Berlín, Milán, Praga, Quito, Lima, Barcelona, Madrid, Buenos Aires, Washington D.C. y Santiago entre las ciudades más importantes. Todo esto desde sus primeros viajes por inicios de los 40’s, hasta su muerte en 1996.

Su estilo al momento de pintar, difiere mucho con lo que se hacía en el país por esos años, que enajenados por el patriotismo, se prefería el realismo indígena, cuyo mayor representante era Guayasamín. Sus cuadros siempre estaban cargados de un fuerte simbolismo y mística, usualmente recurría a personajes de la mitología, referencias literarias, misterio, y metáforas delirantes. Tenía una fascinación por lo subjetivo y el surrealismo. Sus cuadros siempre tenían un significado, que para ser cifrado, había que analizarlo desde lo pleno oculto e inconsciente. Los estilos empleados eran diversos, pero no se dejó llevar del todo por el cubismo, el pop art, o el op art, muy populares a mediados del siglo XX, aunque una que otra vez se “animaba” a probar cosas nuevas, nunca dejando a un lado su estilo propio. Participó en Bienales de ciudades muy importantes como El Bienal de Madrid en 1951 y el Bienal de Valencia en 1965.


Como escritor, publicó 4 novelas, dos de ellas “Latitud 0” y “Del otro lado del mar”, fueron publicadas en España. Se conoce que escribió más de 80 obras de teatros las cuales algunas fueron presentadas en muchas ciudades, una de ellas incluso en el teatro de Louvre de París en 1954.

Muy poco se conoce de su carrera como modista, pero en sus diarios personales dibujada bosquejos de modelos con distintos trajes y conjuntos, muchos de ellos él los hacía para las obras que presentaba y además diseñaba vestuarios de su creación para diferentes compañías tanto en Europa como en América.

Autor también de libretos de ballet, creando incluso coreografías.


También realizó distintos cortos cinematográficos que fueron galardonados. El corto “Un pequeño argumento”, recibió la Máscara de Plata en el Festival de Salerno, Italia en 1965. También trabajó en Walt Disney realizando guiones cinematográficos. Su cortometraje “Encuentros Imposibles”, fue el primer cortometraje experimental ecuatoriano, en el año 1959, y tomó hasta 1979 para que vuelva a hacerse un filme de este tipo en el país.

Por todo lo mencionado, Eduardo Solá Franco es sin lugar a dudas uno de lo referentes artísticos más grandes que tuvo está ciudad y este país en el siglo XX. Una ciudad que le era reacio al cambio, y el “sedentarismo cultural” hizo que se marginen a genios creativos como Solá Franco. Sin embargo, Solá aún creía en la gente de este país y constantemente volvía a su ciudad, ya sea para exponer sus cuadros, evento que ocurría muy rara vez, o simplemente lo hacía para estar cerca de su madre que siempre fue la que más lo apoyo en su carrera. A más de eso, reitero, él siempre creyó en el país y a cada regreso del exterior esperaba ver un país diferente y con una mente artística y culturalmente más desarrollada, cosa que jamás ocurrió, ya que murió en Santiago de Chile en 1996, luego de ya haberse erradicado en esa ciudad por más de 10 años.

Eduardo Solá Franco 1994

Los cuadros de Solá se encuentran en varias colecciones privadas de Italia, Francia, España y Perú, los familiares también guardan algunos ejemplares. Los libros, de las 4 novelas, una de ellas se la puede encontrar en Perú. De las obras de teatro que escribió, no se conoce que hayan vuelto a ser presentadas y se han publicado varias recopilaciones de estas, siendo la primera lanzada en Perú con el nombre “Los Caminos obscuros y el silencio”. Otros textos de este tipo también han sido publicados bajo el sello de la Casa de La Cultura. Los diarios personales y demás materiales del artista como cortometrajes y bosquejos, junto con sus cuadros, fueron recopilados y expuestos en el Museo Municipal en Junio del 2010 como un intento de impedir que la historia olvide a otro grande del arte.
Publicidad del Museo Municipal de la exhibición "El teatro de los afectos" Junio 2010

Eduardo Solá Franco es otra muestra del duro trabajo al que se enfrentan los artistas en el país, pero él jamás se rindió y nunca le guardó rencor a la tierra que lo vio nacer, aunque muchas veces estuvo a punto de claudicar, como se puede ver en el siguiente poema “El trasplantado”, que data de fines de los 60’s. Después de todo, el arte te paga con arte y tal vez con nada más que eso.

Por Luis Castro 

miércoles, 15 de agosto de 2012

Sin Otoño, Sin Primavera; cierra el año

Un nuevo film de producción nacional crea mucha expectativa por los seguidores del cine ecuatoriano. Luego de una larga espera y después de la proyección de "Pescador" por Sebastian cordero, viene un estreno: Sin Otoño sin Primavera. Una nueva película ecuatoriana que retrata la vida de jóvenes que cuestionan la realidad de su ciudad y que se estrenará en octubre de este año. Este es el primer largometraje dirigido por el ecuatoriano Iván Mora Manzano, quien ha participado en la edición de películas como “Prometeo deportado”, “Qué tan lejos” y “Crónicas”, y cuenta con la actuación de Andrés Crespo, conocido por su reciente participación en “Pescador”, de Sebastián Cordero.

http://larepublicainvisible.org

Un Guayaquil desconocido de vida nocturna es la que se aprecia en este trailer, donde unos jovenes desilusionados, rebeldes que sobreviven en una realidad que es cuestionada  y donde busca hacerse entender expresándose a viva voz.


Las historias de diez jóvenes se entremezclan en esta “balada punk” con la locura, el límite de la moralidad, el amor y la decadencia, en este filme coproducido por La república invisible, de Ecuador, y Antorcha Films, de Colombia, y con la colaboración de Caberu Productions, de Francia.



Por: Antonio Muñoz R.

REBELDES CON CAUSA






Por María Fernanda Campos




Hace 28 años, Michell Vera llegó al mundo para vivir una vida con pronóstico reservado. Hijo de madre soltera, jamás conoció a su padre, hecho que lo emparentó con el infortunio y la tragedia.  

Según Rodríguez Rabanal, autor del libro (1995) “La violencia de las horas, Un estudio psicoanalítico sobre la violencia en Perú”,la ausencia del padre, física y afectiva, en los primeros años de vida, potencian los impulsos destructivos y autodestructivos en los individuos. 
Y la infancia de Michell fue una bomba de tiempo. Los juguetes eran escasos y los alimentos también. Su madre trabajaba de cocinera en una camaronera y el sueldo era ínfimo. No había tiempo ni dinero para la diversión. Sin embargo, para Michell, la falta de recursos era el mal menor frente a la ausencia de su padre. Él lo recuerda: “Necesitaba hablar con alguien que me diera un consejo, que me escuchara, necesitaba sentirme amado”. Su madre apenas si le sobraba tiempo para alimentar el alma de sus dos hijos. Trabajaba a tiempo completo. A duras penas, Michell recibió migajas de afecto de Esthela, su hermana mayor, quien fue su amiga en estos primeros años de desamor.

  Creció en una humilde casa del Guasmo Central, donde la pobreza se enseñoreaba todos los días. Tan apremiantes eran las necesidades de su hogar, que debió abandonar los estudios cuando cursaba el tercer año de secundaria. La prioridad era sobrevivir. La única opción de Michell era asumir el rol del “hombre de la casa”, ser el sostén económico de la familia. Empezó a trabajar desde los quince años recogiendo langostas. Ya para entonces llevaba tres años como miembro activo de la Pandilla Los Lennos, surgida en el seno lodoso del Guasmo Central. A falta de padre buenas son las pandillas”  probablemente pensó Michell y se refugió en ellas. Y las pandillas fueron desde entonces su padre, su madre y su amigo. 
La desintegración familiar es una característica central de los integrantes de las pandillas o maras. Sus ansias de identidad y respeto hace que los jóvenes sean presas fáciles de grupos subalternos. Figuero Altamiran y Sulmont, autores del libro ¨Exclusión social y desigualdad en el Perú¨  ,afirman que  se debe también a este proceso de incorporación temprana del niño luego del adolescente al trabajo, en condiciones de exclusión y marginación de trabajo productivo hegemónico de la sociedad. 

    
Según la teoría de Albert Cohen, los jóvenes se unen a las pandillas  para obtener respeto dentro de su grupo o barrio. Son una organización de personas que buscan una carencia determinada, esto es  una familia, un refugio, afectos que no encontraron en su hogar, además de obtener recursos económicos.

El profesor de criminología y derecho penal de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, el Dr. Francisco Bodero Carrión,  explica que las pandillas ecuatorianas están perfectamente organizadas, tienen sus reglas, estilos de vida y signos que los identifican. Según Bodero los pandilleros ecuatorianos son muy parecidos a los pandilleros estadounidenses.  ¨Son jóvenes sin brújula, que encuentran en el pandillerismo un guía, un padre”. Y añade: “Se basan principalmente en lo que ven en la televisión y lo que los distintos países les enseñan a través de esta¨.  


La tez bronceada y sus ojos acaramelados le valieron a Michell Vera el apodo de ‘El Gato”. Así lo llaman sus amigos, los integrantes de las tres pandillas a las que ha pertenecido a lo largo de su vida: Los Lennos, los Ñetas y una pandilla de Machala, de la cual no quiso revelar su nombre. Justamente en esa ciudad es donde vivió su primer encierro. A los 18 años de edad fue llevado a prisión por intento de asesinato después de haberle descargado seis tiros a otro joven por venganza. Este crimen no fue más que la coronación de una vida llena de violencia. ¨Yo tuve que entrarle a puñete a un man para entrar a la pandilla¨ cuenta Michell. El lema principal de una pandilla es ¨no dejarse ver las huevas de nadie¨, según confiesa “El Gato”, que relata que para ser miembro de una pandilla tienes que recibir una paliza “como prueba de que puedes aguantar los golpes de las pandillas rivales”. 

Las pandillas tradicionales hispanas, según el libro Maras y Pandillas en Centroamérica de José Miguel Cruz, se crearon para formar unidades raciales y como medida defensiva contra la marginación y el racismo. Tiempo después se desarrollaron las pandillas callejeras de connotaciones negativas. Una de las pandillas relativamente reciente es la de Los Ñetas, banda armada que se formó en 1981 entre los reclusos de la prisión de Oso Blanco, en Río Piedras, Puerto Rico, tras varios disturbios, levantamientos y huelgas dentro de la cárcel. Los Ñetas sufren lo que se ha denominado el fenómeno de la internacionalización. Es por esto que ellos no se consideran una pandilla sino más bien una nación. Los gobiernos de Puerto Rico, Ecuador, España, Estados Unidos e Italia ya han dado cuenta de sus actividades ilícitas. 



La sociedad norteamericana, en donde prima un capitalismo voraz, refleja en sus medios de comunicación que una persona de éxito es la que tiene grandes cantidades de dinero y debido a la globalización este concepto llega a casi todos los rincones del mundo como un modelo a seguir. Estados Unidos al igual que la mayoría de países latinoamericanos tiene un índice delictivo altísimo. Michell Vera, integrante de los Ñetas, señala que una de las razones principales por las que delinque es que es la manera más fácil y rápida de conseguir dinero para comprar ropa y salir con mujeres. “Una de las cosas que me impulsó a entrar a una pandilla y robar fue el obtener cosas, ropa, mujeres, vestirme bien”.

 La cultura de lo inmediato, está totalmente inmersa en la sociedad ecuatoriana, según el criminólogo Bodero, ya que el respeto se mide 
–equivocadamente- por la cantidad de dinero que la persona posee. Es decir que, si el estado no te da las garantías necesarias para tener una vida digna y para alcanzar los ideales que te propugnan los medios de comunicación o el imaginario social, que es la clase media , estas personas sin oportunidades, tienen que buscar otras vías para adquirirlas, y caen en el delito: robo, hurto, asesinato, narcotráfico, secuestro, etc.

Los dedos de ‘el gato’ parecían ceniceros. Estaban lacerados por quemaduras producidas por manipular drogas como marihuana y ¨maduro con queso¨ (cocaína con marihuana). Los pandilleros también son víctimas de las organizaciones narcodelictivas pues los utilizan como expendedores de droga lo cual los induce a probarlas. Estas organizaciones además les proveen armas para que se protejan y cobren deudas.

Es evidente que el mundo no marcha bien. Que el imaginario que se ha construido retuerce en extremo a las personas. Según Bodero, los pandilleros que delinquen y ya están fichados, es decir, que ya cuentan con un record policial de detenciones, difícilmente logran reintegrarse a la sociedad, por la misma razón por la que entraron en el delito: por la falta de oportunidades. El estado en su accionar realmente no garantiza su reinmersión. Es por esto  que la mayoría de delincuentes que han cumplido penas relativamente largas, no es que no aprenden la lección, el asunto es que no saben hacer nada más que delinquir para subsistir y nadie les da oportunidades laborales. 


Además, desde el momento que un ciudadano ingresa en calidad de detenido a la Policía Judicial, según el fiscal de flagrantes del Guayas, Daniel Rodríguez, es objeto de un proceso penal, por cualquier tipo de delito, así  sea el más ínfimo, inmediatamente queda registrado en la base de datos de la Policía y su record policial que manchado. Así empieza, lo que denomina la teoría social-criminológica del Etiquetamiento o Labelling Aproach, esto es la estigmatización pública del sujeto como desviado o criminal. Es decir, que si el estado le pone un sello o etiqueta de delincuente a la persona que haya cometido un  ilícito, este posiblemente encontraría muy pocas o nada de oportunidades laborales, ya que en todo trabajo solicitan el record policial como requisito fundamental. El resultado final de esta estigmatización es la adopción de la etiqueta por el sujeto , es decir  la de criminal, por la falta de oportunidades que le da la sociedad para estudiar, trabajar, sobresalir,  etc. 


Michell Vera, es el  resultado de una cadena de errores de índole social, económico y político. Un ser humano nace con la voluntad de llevar una vida digna, pero la sociedad le niega educación, oportunidades laborales, recursos económicos. Son simplemente seres contaminados  por  un estado indiferente y una sociedad enferma.


LA POLÍTICA EN PELOTAS

Por María Fernanda Campos

Los emperadores romanos utilizaban el circo para distraer a su enorme masa de habitantes de los serios problemas que atravesaba el imperio. Hoy en día, los políticas revisan la historia y sabe que el fútbol es una herramienta poderosa para abstraer las masas de los verdaderos problemas que afectan a su sociedad para mentalizarse única y exclusivamente en el fútbol.

Al ser el fútbol el deporte de masas más importante en el mundo entero, este juego mueve y desata pasiones en la mayoría de los ciudadanos de sexo masculino e incluso, los dirigentes de las federaciones y clubes se aprovechan de los éxitos alcanzados por sus equipos para beneficiarse en posteriores elecciones populares o para calmar la ira de un pueblo sumido en la opresión y pobreza. 

Sólo basta repasar en la historia de los mundiales lo acontecido en Argentina 78 organizada por el dictador militar argentino Jorge Rafael Videla Redondo, persona que fue enjuiciada y encarcelada por delitos de lesa humanidad, el presidente de ese entonces de la FIFA, el brasileño Joao Havelange condecoró al líder de facto en el estadio Monumental de Buenos Aires, a unos pasos del denominado Auschwitz argentino por cuanto la Escuela de Mecánica de la Armada era un centro de tortura y extermino.

El dictador fascista Benito Mussolini en el mundial de Italia 1934, utilizó el campeonato mundial como herramienta política para la causa e hizo todo lo posible para que la selección 'azzurra' acabara llevándose el Mundial como así sucedió.
Benito Mussolini, aclamado hincha de Lazio
Selección de Italia de 1938


Ergo:  “El Duce” Benito Mussolini, empleó al fútbol como medio de propaganda, para popularizarse y mantener alegre a las grandes mayorías. 

Irónicamente, en la región sudamericana, donde la miseria, el analfabetismo y las enfermedades siguen en auge, sin que podamos salir de la etiqueta de países tercermundistas, el gasto militar en estos países los US$ 63.300 millones, cifras que aumentan año a año al igual que la pobreza.  

La copa América que se celebró en Argentina en el mes de junio, que se llevó a cabo en el vecino país inmerso en una serie de escándalos de corrupción que implica directamente al gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, los cierres de carreteras sumado a los reclamos de los trabajadores exigiendo que se les aumente los salarios para poder vivir dignamente.

"Se ha recargado mucho el tema de la violencia en el fútbol con intencionalidad política"
Presidenta Argentina, Cristina Fernández 

Definitivamente, los certámenes de fútbol caen como viento fresco a la mayoría de gobiernos de la región, sumidos en escándalos de corrupción, problemas económicos y sociales, puesto que las primeras planas de los diarios y noticieros estan plagadas con información del equipo, jugadores y partidos que a la larga, esta euforia popular lo único que hará es el olvido de las personas de los verdaderos problemas que los aquejan. 

Sistemáticamente los gobiernos del Ecuador se han aprovechado de los logros de sus deportistas, especialmente en la disciplina del fútbol.  La clasificación de la selección de mayores a dos mundiales sirvio a los gobiernos de turno para distraer a los ecuatorianos de las dificultades económicas por las que han atravesado en los últimos años. Los gobiernos también se aprovechan de las figuras señeras del deporte, como ocurrió en su momento con el marchista Rolando Vera, y ahora con el ex arquero José Francisco Cevallos, considerado un ídolo por muchos ecuatorianos. Se especula que Cevallos fue nombrado ministro de deportes para mejorar la imagen colectiva del régimen….  Para nadie es un secreto que más de un dirigente ha tratado de utilizar  a los clubes deportivos como plataforma para sus ambiciones politicas. Nada nuevo bajo el sol, si recordamos que Buenos Aires tiene un alcalde que antes fue presidente de Boca Jr. Algo parecido podria ocurrir en nuestro pais. ….es muy probable que los ecuatorianos, durante el desarrollo de este la Copa Sudamericana, dejemos de preocuparnos por la falta de empleo y de seguridad en las calles, y nos preocupemos por la falta de gol de nuestro equipo favorito. Sin duda, el futbol es una droga que mitiga los dolores y preocupaciones cotidianas y que, utilizada por los politicos en las dosis apropiadas puede mantener adormecido a un pueblo durante un buen tiempo. 
Barcelona, el equipo ecuatoriano más popular

Dos grandes que se despiden en el Quito Fest

Hay bandas que se generan del anonimato, que salen de pronto sin tener un origen específico. Aquellas bandas que florecen como de un pantano, únicos en su ambiente y frágiles, pero siempre hermosos en su tiempo de vida. Este símil no es ni será suficiente para describir a dos bandas que este fin de semana, se despidieron de los escenarios dando un último concierto en el Quito Fest que se llevó a cabo del viernes 10 hasta el domingo 12 de Agosto. Cabe decir que era el décimo aniversario de este festival en el que participaron además diversas bandas locales e internacionales.

Sería injusto hablar de punk rock en Quito, porque no decir del país, sin mencionar al Retorno de Exxon Valdez, una banda formada en las zonas urbanas del norte de Quito a comienzos del año 1995. Sus primeras apariciones en público fueron en pequeñas reuniones y pijamas parties donde se mezclaba toda la energía y rabia contenida de sus miembros. Cargados con un bajo, guitarra, batería y un instrumento inusual para el punk rock hasta ese momento, el saxofón le daba el toque desordenado e histrionico a la banda que en palabras de su ejecutor Mario Gonzalés, “suena más a un pito de volqueta”. 

El Retorno grabó tres discos de estudio y uno en vivo, para que luego de su último disco “Temas para grandes ocasiones” en el año 2004, deciden disolver el grupo. Ocasionalmente se reunían para dar pequeños recitales pero nunca hubo nada oficial, por esa razón el publico quiteño y de otras ciudades en general siempre pedía que El Retorno vuelva. Y así sucedió hace un par de semanas cuando hicieron oficial su “No Retorno” prometiendo que darían dos conciertos, uno de ellos en el bar El Aguijón ubicado en Plaza Foch, y el otro (el ultimo) en el Quito Fest.

Retorno de Exxon Valdéz en El Aguijón

Sudakaya fue una banda que desde el inicio rompió esquemas. Se formaron en Ambato a comienzos del 2002 y al igual que el Retorno de Exxon Valdez ya contaban con un largo recorridos por los escenarios del país y en su caso especial por algunos otros del mundo. Sus letras siempre cargadas de contenido y sobre todas las cosas con una sonido bastante estilizado e hibrido, llegando a mezclar el reggae con el dub, el ska, el punk, la balada, el pop y arreglos y mezclas electrónicos que estuvieron a cargo de Xavier Muller quien también es guitarrista de Tanque, una banda de punk rock quiteño.

En el año 2003 editan independientemente el que seria su primer disco llamado Todo va bien, que les lleva a diferentes escenarios de todo el país, y en especialmente el Festival del día de la Música (2003, '04, '06 y '07), Quito Fest (2003, '04, '07) y el show de Los Tetas en Quito (2004). Años después lanzarían el E.P “Selekta Combinación”, con la colaboración de diferentes artistas.

En el año 2008 se concentran en la producción de su nuevo disco de larga duración “Terminal”. Este trabajo refleja la evolución de la banda que ha sabido capitalizar la experiencia, desarrollando un sonido universal, propio de una agrupación exigente consigo mismo y de nivel internacional.Y así se mantuvieron dando conciertos y giras por el país y varios países de Europa, hasta que hace dos semanas antes del Quito Fest, aparece un comunicado sobre su separación en su pagina oficial de Facebook, después de 10 años de trabajo musical, algo que hacía de este Quito Fest algo sumamente especial

La Despedida 
El Quito Fest de este año obviamente tendría algo especial, de eso no cabía la menor duda. Y eso lo sabían los integrantes del Retorno de Exxon Valdez, cuando comenzaron (aproximadamente a las 18h00) a tocar sus éxitos de años atrás que las personas aún sabían, coreaban y disfrutaban. La primer canción en tocar fue “La Canción de la Amiga del Esteban”, con un saxo que sonaba tan presuroso y desafinado como en su inicios en las pequeñas Tocadas en Quito, cuenta Julian Rosero quien solía ir a los conciertos del Retorno desde sus inicios. “Sí, ellos nunca han sido grandes músicos, excepto su primer bajista Juan Fernando Muñoz, quien ahora toca con Tanque”.

Los ánimos subían de tono, y el vocalista, como en años iniciales bromeaba con el público. “Este parece uno de esas publicidades de vive las fiesta sin alcohol, hasta ahora estamos todos sobrios”. Inmediatamente después de eso tocaron “Borracho” y cambiaron el panorama por lo menos no literalmente hablando. 

Peque Mantilla vocalista del Retorno de Exxon Valdéz

Casi terminando su presentación, subieron al escenario a su antiguo bajista para que toque dos canciones de sus comienzos como banda. Para finalizar con “Que te vas” y “Mátenle al de la puerta”. 

Juan Fernando Muñoz primer bajista del Retorno de Exxon Valdez

Luego de tanta engeria, le dieron gracias a todos los que asistieron diciendo “Bueno, este ha sido el ultimo concierto del Retorno, gracias por venir y ser parte de se de este No Retorno”. El público quedó tan satisfecho del reportorio (de casi 22 canciones) y la energía puesta en el escenario que no pidieron más, solo vieron como sus héroes se despedían una vez más.


Los Sudakaya cerraron el día domingo y por ende el festival Quito Fest. Desde el comienzo se pudo notar un ambiente como de tristeza en los integrantes y el publico, al saber que este sería su ultimo concierto. Guanaco, vocalista de la banda, cantó como nunca antes. Con la plena convicción que debía dejarlo todo en el escenario. Repasaron todo su recorrido musical y sus tres discos, sin dejar suelta ninguna canción. Llegó el momento de tocar “Santita” y era evidente el quebrar en la voz del vocalista e inclusive se pudieron ver lagrimas en sus ojos. 

Después de esta canción, el mismo Guanaco dijo “bueno, esta es una fiesta, ya dejemos de estar tristes”, y comenzaron los primeros acordes de “Tropical Seco”, un tema bailable que mezcla el reggae y el Calipso, influencias típicas de la banda. “La verdad fue muy triste ver que se despedía Sudakaya, pero ya son 10 años que llevan juntos, supongo que ahora tienen familias y quieren estar más cerca de ellos” cuenta Iñaki Rueda, uno de los tantos fanáticos que presenciaron el concierto. 

Con un inmenso dolor y alegría a la vez, la banda comenzó a darle fin al concierto que duró más de lo esperado. Luego de despedirse de forma engañosa (ya que volvieron una última vez) tocaron su última canción que aún les quedaba en el repertorio “60 minutos de Dub”. Y esta vez la hicieron más larga de lo normal, tal vez como era obvio no querían que termine.

 60 Minutos de Dub

En palabras de Guanaco dijo lo ultimo que se escuchó en este Quito Fest. “Han sido 10 años que llevamos de banda, y ustedes han estado aquí con nosotros, unos han crecido, otros ya no están, algunos no han podido venir, pero lo importante es la buena vibra y la buena onda que siempre han puesto y pondrán cuando nosotros ya no estemos aquí, Gracias por todo”.


Después sonó el último acorde y así se dio por terminado el festival. Y no sólo eso sino también se termina un ciclo musical de dos bandas que aportaron por igual con diferentes formas y géneros a la construcción de una escena musical que no para de crear y reinventarse constantemente.

Por Luis Castro 

lunes, 13 de agosto de 2012

LA MARATÓN DE LA MUERTE CRUZAR LAS AVENIDAS DE GUAYAQUIL COMO DEPORTE EXTREMO


                                           

Cortesìa Diario El universo, gente cruzando por al Av. Francisco de Orellana



Por María Fernanda Campos


En el principio era el caos. Y después también. Al menos en Guayaquil, donde el caos vino a quedarse por los siglos de los siglos, amén. Aquí los dinosaurios no desaparecieron, más bien evolucionaron con la tecnología que hoy en día nos contagia a todos como un virus incurable. Hace unos 65 millones de años, estos bichos gigantescos se alimentaban de todo ser viviente que encontraban a su paso. Hoy en día, esta dieta prehistórica sigue intacta. Aunque ahora, los vehículos del siglo 21 son los nuevos lagartos terribles, con trompas de hierro y acero, a quienes también les gusta devorar carne en movimiento.

Mi guarida está ubicada en una ciudadela que bordea la Avenida Francisco de Orellana. Llegar hasta mi cueva sólo me es posible a través de mi terodáctilo (un inofensivo Picanto de 4 puertas) de otra manera a donde me transportaría sería directo al más allá. Y verán por qué, estimados lectores, yo no corro velozmente. Y es que para cruzar esta callecita hay que tener buenas piernas y una visión privilegiada para esquivar el flujo de automóviles.   Innumerables veces he visto como los vecinos de las ciudadelas contiguas a este avenida sortean sus vidas entre un carro y otro. Debería pensar nuestro ministro de deportes en implementar esta maratón ¨por la vida¨ como una nueva disciplina física, como deporte extremo o como un desafío para vencer a la muerte. 

Cerca del colegio Mariscal Sucre las personas cruzan corriendo la av. Juan Tanca Marengo.

Hace poco fui testigo de lo inevitable: un accidente. Una mujer fue impactada por una camioneta cuyo conductor huyó como alma que se la lleva el diablo, aunque fue el alma de la víctima la que realmente se marchó para el otro barrio. Pobre chica, la recuerdo bien. Era alta, de contextura delgada, vestía pantalón y camiseta. Llevaba una funda en sus manos y un hilo de sangre en la cara. A su alrededor había gente extraña ‘sapeando la nota’. Me contaron que se llamaba Lucía. Llegaron los policías de tránsito y una ambulancia a hacer su trabajo. El vigilante a redactar el parte y el paramédico a cerrarle los ojos a la occisa. Y no llegó nadie para abrirle los ojos de una vez por todas a las autoridades competentes  -mejor dicho, incompetentes- y puedan ver la imperiosa necesidad de construir pasos peatonales para cruzar estas avenidas de alta velocidad y de alto riesgo para los peatones.

Sin duda, la Ciudad de Olmedo y de Nebot está guapa. La han embellecido como trataron de embellecer a Lucía en la funeraria. Pero el maquillaje fue inútil. Lucía ya no luce como antes. 
Los vehículos, algunos de ellos manejados por criminales de cinco velocidades, se han apoderado de la ciudad. Los administradores de la urbe conocen el pito. Pero no quieren oirlo. Los que andan a pata tienen sus días contados.

    Días atrás, una señora y un niño intentaban cruzar esta avenida. Parecía que se estuvieran preparando para entrar a un juego. Escuché claramente cuando la mujer le decía al infante "a la cuenta de tres , corres" . Imagino que es el juego de ganarle a la muerte. Casi sucede una tragedía. El niño cayó en medio de la calle mientras corría. Un carro frenó a raya. Bienvenido de nuevo a la vida.

Cada vez que cruzo por esta avenida embarcada en mi picanto voy esquivando vidas. Me saludo con un escuadrón de panzones que trotan por la avenida tratando de bajar de peso, probablemente sin saber que la ‘huesuda’ anda cerca y con hambre. Todos, a un paso de la muerte… y todos, a un paso peatonal de la vida.

Simulacro



Por María Fernanda Campos P.


                                          

Siento que muero todos los días. Muero de sueño. Muero de hambre. Muero de amor. Muero del susto. Muero de ganas. Esto de morirme se me está haciendo un hábito. Recuerdo el poema Carta a Lizardo, donde el autor afirma que el que nace una vez, debe morir dos veces. Yo, que a duras penas le he escrito cartas a mi novio, sostengo que se vive una vez y se muere mil veces... o más.

El otro día no más caí muerta de la impresión, viendo un muerto, muerto del todo. Y es que al ver a este cadáver sin sueño, sin hambre, sin amor, vi el rostro de mi padre, un hombre que también se muere a su manera. Estaba en el velorio del tío de una amiga.

 Ella, sepultada por la pena; yo, medio muerta del cansancio. Y el muerto, cruzado de brazos. Y su rostro, clavado en mis ojos. Empezamos a hablar de amistades enterradas en el pasado que nos gustaría exhumar. Nos morimos de fastidio. Los minutos se morían, las horas desfallecían, la noche agonizaba. Y el rictus de la muerte que se cruzaba una y otra vez por mi memoria. Y yo, paralizada, con terror de volver a mirarle el rostro a este difunto. Pero tenía que hacerlo. No me asustaba la muerte; me horrorizaba la idea de que el muerto sea mi padre. Será que los hombres ya muertos son todos iguales, me preguntaba.

 Volví a verlo. Otra vez sentí que me caía. Qué extraño y aterrador parecido. El luto empezó a clavárseme en el alma y en la mente, mientras sentía que me vomitaba el suicidio para dentro. Se me moría lentamente el sentido común, la razón, el entendimiento. Luchaba por sacudirme de este inexplicable y lúgubre atontamiento. No podía ser él. No podía ser mi padre. Pocas horas antes lo había visto muerto de las iras. El, al igual que yo, acostumbra a morirse de vez en cuando, pero esto de acostarse en un ataúd, con la mirada fija en la nada, era un tipo de muerte desconocida para ambos. 

Por fin logré sacudirme. Lo llamé por mi celular. ¡Aló!, dijo una voz que parecía que provenía de ultratumba. Era él. Y estaba vivo, salvo que me hubiese comunicado con el más allá. Pero no, la telefonía celular aún no llega a esos límites, aunque se afirma que ya se pueden enviar mensajes. Sin duda, la voz que respondió a mi celular era la voz ronca de mi padre. Mi padre estaba vivo. Y yo renacía porque volvería a verlo nuevamente llegar muerto del trabajo, y escucharlo morirse del coraje escuchando las noticias de muerte de la medianoche. Esta mañana he recordado este episodio del velorio del tío de mi amiga y, casi sin darme cuenta, he empezado a morirme de la risa. 

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